REGLAMENTACIÓN DE PROPINAS EN COLOMBIA

 

Mediante la Ley 1935 del 03 de agosto de 2018, el Congreso reglamentó la naturaleza y destinación de las propinas en el territorio colombiano.

La Ley aplica a todos aquellos establecimientos de comercio que prestan servicios de consumo de alimentos, bebidas y/o espectáculos públicos, y, en cualquier otro en que se sugiera pago de propina o haya lugar al pago cuando el cliente así lo considere.

La propina al ser un reconocimiento en dinero que el consumidor otorga por el buen servicio y el producto recibido, no es obligatoria. Por el contrario, el cliente puede rechazar el pago o modificar el monto sugerido por el establecimiento comercial, que en ningún caso podrá superar el 10% del valor del servicio prestado. Por lo anterior, es obligatorio que la persona encargada de atender al cliente, le pregunte si está de acuerdo con incluir el valor de la propina en la factura y le indique la posibilidad de modificar el monto sugerido de la misma.

Al respecto, será la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) la entidad encargada de comunicar las directrices que regulen la forma en que estos aspectos deben divulgarse a los consumidores.

En relación con la destinación de las propinas, hace especial hincapié la Ley 1935 de 2018, en prohibir a los propietarios y/o administradores de los establecimientos comerciales, participar en la distribución de las propinas, o destinar el valor total o parcial de estas para cubrir otros gastos que le corresponden al empleador como por ejemplo el pago de turnos o salarios, pago de horas extras y reposición de elementos de trabajo entre otros. Así mismo, la Ley prohíbe al empleador y/o al establecimiento de comercio, retenerle al trabajador, el dinero obtenido por concepto de propinas.

Los miembros involucrados en la cadena de servicios serán los únicos destinatarios y beneficiarios del dinero recibido de las propinas. Así mismo, la Ley mencionada les otorga la facultad para determinar el porcentaje que le corresponde a cada uno de los que intervienen en la cadena de servicios. Sin embargo, en caso de no poder llegar a un consenso, las propinas deberán repartirse por el empleador en partes iguales entre cada uno de ellos, máximo dentro de un (1) mes.

Otro aspecto fundamental es que los ingresos adicionales que obtengan los trabajadores beneficiados con las propinas bajo ninguna circunstancia constituirán salario.