EFECTOS JURÍDICOS DE LA OMISIÓN DE REGISTRO DE GARANTÍAS MOBILIARIAS Y REGISTRO CON CONTENIDO ERRADO

Mediante Oficio 220-169289 del 8 de noviembre de 2018, la Superintendencia de Sociedades, se pronunció respecto a los efectos jurídicos de no registrar las garantías mobiliarias o efectuar el registro con información incorrecta.

Hoy en día quienes otorgan créditos cuentan con diversos mecanismos que les permiten valorar y calcular la capacidad financiera del deudor con el fin de determinar la solvencia económica y la mejor garantía exigible para respaldar el cumplimiento de la obligación y mitigar los riesgos existentes para el acreedor.

En este sentido, la Ley 1676 de 2013 prevé la opción de constituir garantías mobiliarias que recaigan sobre bienes del deudor y a favor del acreedor; de conformidad con lo señalado en los artículos 6, 9, 14, 18 y 19.

De igual forma, el articulo 21 y siguientes de la mencionada Ley, consagran el requisito de “oponibilidad” del contrato de garantías mobiliarias, que no es otra cosa más que la inscripción del contrato a través de la página web de la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio –Confecamaras–.

Confecamaras es la entidad privada encargada, según el Decreto 1835 de 2015, de llevar el registro de las garantías mobiliarias que le permite al acreedor dar publicidad frente a terceros garantizados con el mismo bien para de esta forma determinar, la prelación de pagos frente a un incumplimiento del deudor.

En caso de existir controversia entre múltiples acreedores que reclaman derechos sobre un mismo bien, tendrá prelación de pago quien hubiere realizado primero la inscripción correspondiente de la garantía ante Confecamaras. Esto en virtud de lo establecido en los artículos 11, 21 y s s., 38, 48, 49, 50, 51, 52, 53, 54, 55, 57, 60, 61, 62, 64, 82, 83, 84, 85 de la Ley 1676 de 2013.

En resumen, el efecto jurídico de la omisión de registro de las garantías mobiliarias es que en caso de que existan múltiples acreedores garantizados por el mismo bien, no tendrá importancia el día de la constitución de la garantía sino la prelación esta dada por el primero en que hubiera realizado la inscripción en el registro.

Así las cosas, manifiesta la norma: “una garantía mobiliaria que sea oponible mediante su inscripción en el registro, tendrá́ prelación sobre aquella garantía que no hubiere sido inscrita”. Lo que significa que siempre que constituya este tipo de garantías lo importante es realizar la inscripción en el registro puesto que es lo que al final podrá garantizarle la prelación en el pago de la obligación frente a los demás acreedores.

En cuanto al tema de la inscripción en el registro de contratos de garantías mobiliarias con contenido errado, no genera mayor inconveniente para el acreedor debido a que es posible que quienes suscribieron el contrato puedan realizar modificaciones en caso de ser necesario agregar o reemplazar bienes otorgados en garantía, o bien para agregar a sujetos en calidad de garantes, para lo cual es de obligatorio cumplimiento obtener autorización expresa del garante, de conformidad con lo establecido en los artículos 14 y 40 de la Ley 1676 de 2013, en concordancia con los artículos 2.2.2.4.1.6., 2.2.2.4.1.8., 2.2.2.4.1.10., 2.2.2.4.1.23., 2.2.2.4.1.26., 2.2.2.4.1.27., 2.2.2.4.1.28., 2.2.2.4.1.29., del Decreto 1835 de 2015.

No obstante lo anterior, debe tenerse presente que, aunque la Ley permite modificar la garantía mobiliaria registrada, continua existiendo prelación de las garantías sobre el mismo bien, de las personas que hubiere realizado el registro siguiendo los parámetros establecidos en el artículo 48 de la Ley 1676 de 2006, es decir quien lo hubiere efectuado según el mandato legal tendrá prelación.