ASPECTOS GENERALES DE LA PROHIBICIÓN DEL ARTÍCULO 185 DEL CÓDIGO DE COMERCIO

 

Mediante Oficio 220-05144128 de mayo 28 de 2019, la Superintendencia de Sociedades emitió concepto sobre la prohibición del artículo 185 del Código de Comercio que expresamente menciona lo siguiente:

Salvo los casos de representación legal, los administradores y empleados de la sociedad no podrán representar en las reuniones de la asamblea o junta de socios acciones distintas de las propias, mientras estén en ejercicio de sus cargos, ni sustituir los poderes que se les confieran. Tampoco podrán votar los balances y cuentas de fin de ejercicio ni las de la liquidación”.

Se infiere de la redacción del artículo 185 del C.CO que el legislador procura impedir que los mismos administradores aprueben su gestión, es por esta razón que al someter los estados financieros a consideración del máximo órgano social, quienes se desempeñen en cargos de administradores, no tendrán la opción de votar sobre este punto específicamente. Sin embargo, vale la pena aclarar que existe una excepción y se da cuando el administrador de la sociedad es a su vez accionista o empleado de la misma, pues la prohibición no le aplica, siempre y cuando actué como representante legal de una persona jurídica.

De la prohibición planteada, se entiende entonces que la mayoría decisoria para la aprobación de los estados financieros, se determina sin incluir el número de acciones que posean quienes están restringidos para votar.

En importante señalar que un miembro de junta directiva y administrador de la sociedad no podrá fungir como apoderado de otros socios en las reuniones del máximo órgano social y solo podrá tener voz y voto cuando de sus propias acciones se trate. Con la única excepción de que la aprobación se enfoque en los balances, cuentas de fin de ejercicio e informes de administración, en la cual la prohibición es absoluta y no le es permitido votar ni manifestarse sobre el particular.

La anterior restricción no aplica para el caso en que el administrador de una sociedad sea al mismo tiempo representante legal de un socio de la misma sociedad, puesto que por disposición legal está autorizado para manifestar la voluntad en las decisiones del máximo órgano social en nombre de su representado.

Sin perjuicio de lo manifestado por la Superintendencia de Sociedades mediante el oficio en estudio, surge la duda de la forma en que pueden aprobarse las cuentas sociales cuando todos los socios o accionistas sean administradores o trabajadores de la sociedad y la respuesta es que para este caso no se aplicaría la prohibición y podrían aprobar las decisiones para evitar la paralización de la empresa social.